Debemos

Eran las dos de un mediodía cualquiera. Como de costumbre en Valencia durante el invierno, el sol azotaba al frío e intentaba, esta vez sin mucho éxito, someterlo. Salí de la boca del metro, en dirección al portal de mi edificio. No obstante, algo no era como de costumbre. Algo no estaba en su sitio. Así que volví la cabeza sobre mis pasos y allí, a unas decenas de metros, en la bocacalle, un murmuro llamó mi atención. Un grupo -bastante heterogéneo- de personas cuchicheaba dirigiendo su mirada hacia lo alto de un edificio. Me acerqué, sin otra pretensión que conocer lo que ocurría. Continúa leyendo “Debemos”